domingo, 22 de mayo de 2011

Día de fotografías

No he hecho otra cosa que no hacer lo que debo hacer. Las fotos me han dejado satisfecho, pero tuve problemas de formato, las computadoras todavía consiguen demostrar que no son capaces de asesinarnos.
La vida me ha colocado hoy en situaciones de funcionalidad en el que requerí de la reificación de las personas; posteriormente fui usado de la misma forma, una búsqueda de información, llana y aburrida, en varias ocasiones. Al menos me hubiera gustado jugar al espía. No, lo siento -hubiera dicho yo- no puedo entregarle esa información, es... (suspenso, es clave) confidencial.
Hoy me sumergí en el mundo con una máscara que decía, o esperé que dijera: no te acerques, estoy contento con el ruido en mi cabeza y si me preguntas la hora la vas a cagar, no te acerques. y caminaba yo con el calor por encima y por abajo. Pregunté por cosas que no existían en la mente de las otras personas y me veían como una persona que no tenía sentido en su entorno, como una ruptura del orden, un criminal de intenciones. Yo los veía como una tribu de changos con piedras, deseosos de asaltarme. Regresé a casa e hice algo inaúdito, tomé una siesta. Medio soñé con Brasil porque escuché forró mientras siesteaba, fue una suerte de visión y caminar, un paseo y un estar recostado teniendo calor y el cielo enorme. Desperté con atardecer y entonces atarantado estuve sin hacer nada, babeando, puede ser. Justo lo necesario para reponer el ánimo, no es sencillo enfrentarse a los demás. En el super, antes de todo esto, me enteré de que los pumas ganaron y que los fanáticos podían ir a destruirlo todo. Una señora temía y pensé: ingenieros.
Tiré fotos, ya luego, en una manía de querer jugar con la imagen y en ello encontré la satisfacción de haber vencido la tiranía del trabajo escolar. ¡Tómala, perra!

martes, 10 de mayo de 2011

Cuando el tráfico está a lo lejos se puede confundir, leve, un poco de distracción de por medio, con un río. Basta con olvidar que se está en la ciudad. ¿O será acaso la manía de algunos que, como yo, tenemos de querer escuchar lo que deseamos? Mi deseo entonces sería un camino al mar.

domingo, 8 de mayo de 2011

Berrinche respecto a la concepción del tiempo

La escuela no me deja quedarme recordando cosas todo el día. El 21 de julio habrá pasado un año desde que salí de Brasil y si lo olvido debería mear la escuela, otra vez.

Pandero

Hace un tiempo compré un pandero con una sola finalidad. La cuestión es que soy arrítmico y para trabajar en eso el pandero ha sido mi ruidoso instrumento de trabajo. A pesar de ser un instrumento básico de percusión, un círculo piel y clancs por aquí, clincs por allá, las posibilidades aumentan si el tacto se ejecuta bien. El uso de la mano se diversifica en matices, hay que saber agarrar, también. He trabajado con el ritmo básico del samba, lo digo masculino por costumbre brasileña (usted lector puede emparejarle con la samba).
Pero ha surgido un problema, la piel casi blanca sucia me desafía, en el sentido directo de la posibilidad, mientras yo golpeo uno dos tres cuatro me dan ganas, sí, de dibujarle algo pero qué trazo valdrá la pena. Lo mismo me hace el berimbau, pareciera una conspiración. Ya lo decía Stevenson, elegir una única arte para dirigir adecuadamente los esfuerzos, pero no puedo, aunque sea por el mero placer de hacer constar mis problemas de ritmo.
De alguna forma es el mismo problema que me aquejó en São Paulo, cuando ante las paredes blancas empecé a dibujar y parecía que estaba inspirado, pero la verdad era otra, las manchas de humedad en las paredes parecían burlarse de mí con algo como: Olha, somos nós as donas da parede (Mira, somos nosotras las dueñas de la pared); no soy de los que se deja ganar, manía de desafío, posesión. Por eso no apuesto. Una vez más las ideas giran y dan vueltas, la salvación está en el sueño.
Canto: Só vem! Se tiver acompanhado esqueça e vem, se tiver hora marcada esqueça e vem, vem! Venha a ver a madrugada e o sol que vem que uma noite não é nada, meu bem (Me gusta esa expresión, meu bem)
Duermo: ZzzZzzZzzZzzZZZZZzzz(con posibilidad de ronquido).

Será...

que tengo ganas de cantar.

viernes, 6 de mayo de 2011

Recipientes


Hay veces que en medio de la cómoda soledad que a veces consigo surge un ímpetu por de repente poder voltear y decirle a un rostro amable lo que sea que en ese momento rebotó en los interiores vastos del lugar en el que las ideas son paridas. No digo cabeza porque se me ha sugerido que podría haber otros lugares y que las ciencias son también especulaciones e interpretaciones, basta con no apretar tanto y aceptar las vueltas de tuerca en los clavos sólo porque se ve gracioso, como un hombre que decide sentarse, por capricho, en la puerta de un lugar concurrido y no moverse. La pereza es igual de imperiosa que el deber, pero nadie cree que la no producción es otra forma de vida. El siguiente rebote de mis ideas acabó queriendo bailar. A dormir, mejor, que a estas horas pienso en posibilidades que mañana me asustan y aunque sólo puedo cometer idioteces que atenten contra mí, la estupidez de mañana puede sugerirse hoy. Querer ser escuchado es un mal síntoma que debo curar con una tesis que aspire a ser leída y entonces más ideas rebotan y ¿quién querrá leer una tesis de un brasileño? Estudiantes, salven mi trabajo del polvo, si es que consigo darle una dirección a mis ideas y después conseguir escribir algo y ah... parece mejor recordar que tengo sueño.
Tú, blog, porque los lectores sólo pasan a ver lo que dejé aquí -si es que pasan-, eres mi salvación, eres el que puede salvarme de comprarme un gato y darle un nombre y hablar con él para sentir que este ocio tiene sentido y que mirar una ventana por largo tiempo resulta más útil que escribir una tesis. Eso lo sostengo a partir de la fenomenología, nadie lee tesis, me han dicho. Muchos vemos ventanas, alguna adicción a la luz ha de estar detrás de eso. Tú, blog, eres el recipiente curioso de mi ocio encausado al ejercicio de la escritura. El del dibujo se va para otros lados, todavía me gusta usar las manos.