Intentaré plasmar aquí lo que he visto, para que el lector tenga una opinión propia de lo que es la ciudad, aunque mi perspectiva misma se plasma con lo que escribo y esas implicaciones de la escritura y creación, etc. Así que a pesar de tener una intención de escritura, escribiré sin mucho reparo en ello. Huevos para quien creo que está mal, sólo procuro que las cosas fluyan. Sin genialidad incluso, eso se lo dejo a personas que imprimen mayor esfuerzo en su oficio.
En São Paulo la gente puede tomar en las calles y la vida es cara. Cada viaje en ônibus sale en 2.70 reales. El precio de la comida varía, en la universidad sale en 1.90, pero las filas son largas. La universidad pública está llena de gente que podría pagar privadas y las privadas de gente que tiene que esforzarse por pagarla. Los contrastes sociales y la ideología todavía son cosas sobre las que no he conseguido tener una idea clara por falta de convivencia con brasileños, a pesar de que vivo con varios.
La universidad hace fiestas, como la de ayer que fue una de las grandes del año. Llena de gente que baila y corea música de los 80 y 70. Cosa que me gustaría importar a mis latitudes natales, pero que no se desarrollarían de la misma forma. La ciudad universitaria está llena de árboles enormes y el clima es húmedo, por lo que tengo que tener mi cuarto ventilado si no quiero tener hongos en las paredes, aunque no me molestaría darle esa atmósfera de ruina. Hablando entonces de la universidad tendría que decir que las facultades se dividen de tal o cual forma, ya que eso habla de la forma en que se concibe y estructura el conocimiento. La FFLCH (Fefelechi) es la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas. Aquí Pedagogía tiene su propia facultad. La FFLCH le da cabida a letras, filosofía, ciencias sociales, historia y geografía, para la cual tiene 3 edificios con bebederos y cosas como baños y copias.
Dos camiones circulan dentro de la universidad constantemente, pero todavía no sé qué trayecto siguen, apenas lo intuyo. Las copias están a 0.80 reales. A la biblioteca no se puede entrar con mochila. Está prohibido fumar dentro de las instalaciones de la universidad. El tráfico es de ciudad grande. Hay mucha gente blanca, también japoneses o hijos de ellos al menos. También hay muchas pizzerías y curiosamente me he encontrado con mucha gente que habla español, lo que me hace sentir un poco idiota porque de repente mi portugués se queda en mi bolsillo por largo rato. Los horarios de clase tienen un hueco de 12 a 19 horas, al menos en mi carrera, pero puede que sea yo medio despistado y no sepa bien de lo que hablo.
La burocracia es un mal común de la humanidad. Me tardé unos 4 días en ver la primera patrulla en la ciudad. Cerca de mi casa hay una banca de frutas que está abierta las 24 horas.
Estoy crudo.
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