Esa es otra cosa, las metropolis no quieren saber de mitos vivos, los quieren muertos y disecados en museos sin darse cuenta que los mitos ahí están afuera de la ciudad y con vida, una vida deforme de modernidad, pero es su vida, sumergidos en un agujero en la tierra siguen latiendo con un ritmo de llanto.
lunes, 15 de marzo de 2010
Reflexión acerca de la idea de ciudad
La modernidad trajo consigo un concepto que ha modificado el paisaje humano de manera casi irreversible. La ciudad es en primera instancia un lugar isolado al exterior natural, una cápsula de hombre por el hombre. De la idea de modernidad se desprende la necesidad terca de hacer de este espacio ajeno a todo lo que pueda ser natural, calles rectas, trazas iluminación constante, movimiento constante, silencios, ruidos sin armonía, calentamiento global y no hay playas suficientes para darle sentido a las ciudades. Una ciudad que todavía tenga cultivos hará lo posible por devorar todo aquello que es ajeno al gris natural de su asfalto, de sus edificios tan planeados que resulta erecciones artificiales del intelecto humano, de sus cavidades con secreciones de cualquier cosa, de hombre, de máquina, de bestia, de basura, de ley, de política, de economías y ciencias y todo se opone a aquel de callo, más callo que carne. Seres de la tierra, sin zapatos y sin dentista que caminan sobre una misma tierra en un ser generacional largo, vetusto y mítico.
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