domingo, 26 de junio de 2011

Reflexión respecto a la sensación de presente

Las diversas culturas se estructuran todas en torno a la idea de tiempo. La revolución zen trajo consigo el centrarse en el presente como forma de anular las cargas históricas que en occidente adoramos, de forma que libres de pasado y sin el agobio constante del futuro el presente se revela como un instante de claridad en el que la existencia tiene sentido. La manía del instante intenta constantemente esto, encontrar el sentido con la eliminación, el olvido de lo que detrás se vislumbra y la terrible carga de continuar con lo que sea que, ajeno a nosotros, ya existe y piensa tragarnos so pretexto de haber llegado después, en ese sentido incluso parece tener sentido la liberación de culaquier otra conjugación y entonces un deber se vislumbra: Olvidarás toda conjugación ajena al presente, perderás toda perspectiva fuera del presente para salvarte del legado milenario del tiempo. Todos quieren escapar porque no cualquiera se atreve a encontrarse parado en medio de la responsabilidad que la conciencia implica y es que con ella la ignorancia se vislumbra infinita. Es por eso curioso observar a una persona que ha encontrado una certeza en la visión del mundo, se le ve curiosamente alegre porque en su corto camino de certezas cree que perdurará, siente que ha observado el mundo bien por primera vez y se alienta a sí mismo a compartir su conocimiento sin fallas, por eso la terquedad que demuestran, por eso lo débil de sus argumentos unilaterales, sin confrontaciones y con las perspectivas limitadas. Nadie que aspire a ser crítico y consciente debe creer que tiene razón, de hacerlo se está condenando a ignorar su propia situación. La estupidez, que nadie lo olvide, reina en la mente de los humanos, nadie puede salvarse de ellas así que asumirla de antemano es el deber toda persona. SOY UN ESTÚPIDO es lo que toda persona debe decirse una vez al día, pero debe saber por qué, de otra forma se cae en el estupidismo y no pretendo dar pie a una religión o a un partido político, apenas está mi intención rídicula de querer que todo el mundo se reconozca estúpido en una igualdad bien fundada. Interrumpo mi digresión.
La tradición de la memoria nos exige permanecer en la constante reflexión de un sentido. Si se proviene de cierto lugar, debe haber una dirección, de otra forma no debe existir un por qué de haber sido lanzado al mundo. Es la relación lógica que domina nuestra sociedad, algo de la idea de destino perdura en la mente de los que circulan y producen, de los que digieren y ansían, con eso quiero decir todos, pero sé que no lo he dicho. También es la idea científica de causa y efecto, como si las cosas pudiesen ser líneas que van de un punto a otro. Con esas cosas se pierde la perspectiva del accidente, se observa hacia el pasado como si todo hubiese estado planeado, sólo porque no puede cambiarse se supone que todo en él es inmutable y sin importar que tantos golpes y heridas han sido marcadas en la memoria, parece que todo se dispone a perpetuar el ciclo de violencia. El hombre es un parásito de sí mismo.
El accidente se pierde con la perspectiva de tiempo, es una condición inherente de lo que transcurre, supone que sólo durante el presente puede ocurrir lo inesperado, claro, no se puede asumir el accidente en el futuro y no se puede distinguir en el pasado, donde se diluye como hecho. En ese sentido podría suponerse que la visión de tiempo que se sustenta en el presente asume como parte de su esencia el accidente, la improvisación sin planes, apenas una idea vaga de lo que se desea; de la mano se aspira a la pérdida de perspectiva y un vértigo de velocidad que mantenga el instante en constante renovación. La pausa, el descanso han perdido su valor, se ven como errores. La contemplación contra la acción. Si se colocan como opuestos es porque la física se ha metido mucho en la cabeza de las personas y se cree que dos conceptos no pueden ocupar un mismo espacio.
Con ánimos de divagar más, pienso ahora en las contradicciones al interior de una sola persona. Fernando Pessoa y su hetoronimia podrían ser la visión del ser posmoderno fragmentado, pero me niego a verlo bajo esa sola perspectiva, prefiero imaginarlo en la construcción de una totalidad de sus posibilidades a través de la división de sí mismo en ficciones de ímpetu propios. Asumir una conciencia del ser en el extremo de hacerse raíz. En esa ramificación existe también una idea de presente compleja que se construye en el diálogo entre un Caeiro, Campos, Reis y Pessoa.
Las ganas de ir al baño me hacen dejar esta reflexión aquí. Después, si mi ánimo está dispuesto, lucharé por darle sentido a lo que escribo.

sábado, 25 de junio de 2011

Desajustes rítmicos

Las vacaciones que imaginé tranquilas tienen un ritmo improvisado de madrugadas y besos.

lunes, 13 de junio de 2011

Inicio de las vacaciones

He alcanzado la libertad supuesta que es no tener que ir a la escuela y me he sorprendido durmiendo siestas de una hora. Hay sol allá afuera y tengo una pereza infinita de ponerme en movimiento. Aunque, estoy seguro de lo siguiente, de escuchar una propuesta de ella sería capaz de recorrer la ciudad entera; afortunadamente he podido permanecer estático y cuando cierro los ojos hay animales que nadan en el aire. Mi cabeza se predispone a la actividad pictórica y mis ojos quieren extenderse cámaras. Una pretensión boba de querer ver y ver, supongo que esta reclusión que se sustenta en la pereza apunta a eso, a obtener la capacidad de maravillarme. A veces me descubro encontrando excelentes pretextos para quedarme sin hacer nada, imagino que es contemplación, pero despúes de pensarlo un rato no recuerdo bien qué era lo que se supone que estaba haciendo, desvariaciones fundamentadas en la flojera.
Aunque debo confesar que era esto lo que anhelaba, la terrible capacidad de decidir no hacer nada. Un poco fundamentado en eso no le he marcado o me he manifestado en su día, para que la idea de su presencia no me arrastre a alcanzar velocidad o prisa, aunque por eso he sonreído menos el día de hoy.

domingo, 22 de mayo de 2011

Día de fotografías

No he hecho otra cosa que no hacer lo que debo hacer. Las fotos me han dejado satisfecho, pero tuve problemas de formato, las computadoras todavía consiguen demostrar que no son capaces de asesinarnos.
La vida me ha colocado hoy en situaciones de funcionalidad en el que requerí de la reificación de las personas; posteriormente fui usado de la misma forma, una búsqueda de información, llana y aburrida, en varias ocasiones. Al menos me hubiera gustado jugar al espía. No, lo siento -hubiera dicho yo- no puedo entregarle esa información, es... (suspenso, es clave) confidencial.
Hoy me sumergí en el mundo con una máscara que decía, o esperé que dijera: no te acerques, estoy contento con el ruido en mi cabeza y si me preguntas la hora la vas a cagar, no te acerques. y caminaba yo con el calor por encima y por abajo. Pregunté por cosas que no existían en la mente de las otras personas y me veían como una persona que no tenía sentido en su entorno, como una ruptura del orden, un criminal de intenciones. Yo los veía como una tribu de changos con piedras, deseosos de asaltarme. Regresé a casa e hice algo inaúdito, tomé una siesta. Medio soñé con Brasil porque escuché forró mientras siesteaba, fue una suerte de visión y caminar, un paseo y un estar recostado teniendo calor y el cielo enorme. Desperté con atardecer y entonces atarantado estuve sin hacer nada, babeando, puede ser. Justo lo necesario para reponer el ánimo, no es sencillo enfrentarse a los demás. En el super, antes de todo esto, me enteré de que los pumas ganaron y que los fanáticos podían ir a destruirlo todo. Una señora temía y pensé: ingenieros.
Tiré fotos, ya luego, en una manía de querer jugar con la imagen y en ello encontré la satisfacción de haber vencido la tiranía del trabajo escolar. ¡Tómala, perra!

martes, 10 de mayo de 2011

Cuando el tráfico está a lo lejos se puede confundir, leve, un poco de distracción de por medio, con un río. Basta con olvidar que se está en la ciudad. ¿O será acaso la manía de algunos que, como yo, tenemos de querer escuchar lo que deseamos? Mi deseo entonces sería un camino al mar.

domingo, 8 de mayo de 2011

Berrinche respecto a la concepción del tiempo

La escuela no me deja quedarme recordando cosas todo el día. El 21 de julio habrá pasado un año desde que salí de Brasil y si lo olvido debería mear la escuela, otra vez.

Pandero

Hace un tiempo compré un pandero con una sola finalidad. La cuestión es que soy arrítmico y para trabajar en eso el pandero ha sido mi ruidoso instrumento de trabajo. A pesar de ser un instrumento básico de percusión, un círculo piel y clancs por aquí, clincs por allá, las posibilidades aumentan si el tacto se ejecuta bien. El uso de la mano se diversifica en matices, hay que saber agarrar, también. He trabajado con el ritmo básico del samba, lo digo masculino por costumbre brasileña (usted lector puede emparejarle con la samba).
Pero ha surgido un problema, la piel casi blanca sucia me desafía, en el sentido directo de la posibilidad, mientras yo golpeo uno dos tres cuatro me dan ganas, sí, de dibujarle algo pero qué trazo valdrá la pena. Lo mismo me hace el berimbau, pareciera una conspiración. Ya lo decía Stevenson, elegir una única arte para dirigir adecuadamente los esfuerzos, pero no puedo, aunque sea por el mero placer de hacer constar mis problemas de ritmo.
De alguna forma es el mismo problema que me aquejó en São Paulo, cuando ante las paredes blancas empecé a dibujar y parecía que estaba inspirado, pero la verdad era otra, las manchas de humedad en las paredes parecían burlarse de mí con algo como: Olha, somos nós as donas da parede (Mira, somos nosotras las dueñas de la pared); no soy de los que se deja ganar, manía de desafío, posesión. Por eso no apuesto. Una vez más las ideas giran y dan vueltas, la salvación está en el sueño.
Canto: Só vem! Se tiver acompanhado esqueça e vem, se tiver hora marcada esqueça e vem, vem! Venha a ver a madrugada e o sol que vem que uma noite não é nada, meu bem (Me gusta esa expresión, meu bem)
Duermo: ZzzZzzZzzZzzZZZZZzzz(con posibilidad de ronquido).

Será...

que tengo ganas de cantar.

viernes, 6 de mayo de 2011

Recipientes


Hay veces que en medio de la cómoda soledad que a veces consigo surge un ímpetu por de repente poder voltear y decirle a un rostro amable lo que sea que en ese momento rebotó en los interiores vastos del lugar en el que las ideas son paridas. No digo cabeza porque se me ha sugerido que podría haber otros lugares y que las ciencias son también especulaciones e interpretaciones, basta con no apretar tanto y aceptar las vueltas de tuerca en los clavos sólo porque se ve gracioso, como un hombre que decide sentarse, por capricho, en la puerta de un lugar concurrido y no moverse. La pereza es igual de imperiosa que el deber, pero nadie cree que la no producción es otra forma de vida. El siguiente rebote de mis ideas acabó queriendo bailar. A dormir, mejor, que a estas horas pienso en posibilidades que mañana me asustan y aunque sólo puedo cometer idioteces que atenten contra mí, la estupidez de mañana puede sugerirse hoy. Querer ser escuchado es un mal síntoma que debo curar con una tesis que aspire a ser leída y entonces más ideas rebotan y ¿quién querrá leer una tesis de un brasileño? Estudiantes, salven mi trabajo del polvo, si es que consigo darle una dirección a mis ideas y después conseguir escribir algo y ah... parece mejor recordar que tengo sueño.
Tú, blog, porque los lectores sólo pasan a ver lo que dejé aquí -si es que pasan-, eres mi salvación, eres el que puede salvarme de comprarme un gato y darle un nombre y hablar con él para sentir que este ocio tiene sentido y que mirar una ventana por largo tiempo resulta más útil que escribir una tesis. Eso lo sostengo a partir de la fenomenología, nadie lee tesis, me han dicho. Muchos vemos ventanas, alguna adicción a la luz ha de estar detrás de eso. Tú, blog, eres el recipiente curioso de mi ocio encausado al ejercicio de la escritura. El del dibujo se va para otros lados, todavía me gusta usar las manos.

miércoles, 13 de abril de 2011

The Animals: When I think of all the good time that’s been wasted having good times. ¿Se debe elegir vivir entre aquello que se revela útil y digno o bien en un arrojo impertinente a lo que se rechaza como virtud?

domingo, 13 de marzo de 2011

Revelación marxista

Si Marx no hubiera dicho nada
acerca de la lucha de clases
el proletariado
hubiera tomado por sorpresa a la burguesía,
pero teorizó una advertencia
y el cambio de clase dominante
se fue a la mierda.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Idea huidiza

Tenía la impresión curiosa de que habría de escribir algo relevante, pero en el momento de empezar lo perdí, una distracción y juiiiii. Una combinación de las distintas conversaciones que sostengo por medio del internet. Cuestiones de fotografía y temperatura, una carta que apela en nombre del amor una entrevista, una serie de comentarios que se refieren a Salinger y otra amena en la que un amigo y yo establecemos y reforzamos nuestra complicidad en un silencio de blancas.

Después un recuerdo súbito del hombre que vi caminar por Insurgentes, ahí, atravesando con su paso tímido, ebrio, por en medio de la realidad que todos los carros formábamos. Yo me reconocí insignificante. Recuerdo, ahora, aquella sensación que debió sentir el crítico de "El perseguidor" cuando el jazzista quebraba en mil pedazos el mundo e incluso así no bastaba para arrancar el telón. ¡Ay! Un hombre desolado se me ha quedado grabado en el fondo de la memoria.

jueves, 3 de febrero de 2011

Reflexiones egipcias

Si América Latina cuenta con una de las mayores organizaciones del crimen en todo el globo, ¿por qué no sería capaz de tener una sociedad organizada? Es una de las cuestiones que me surgen al ver lo que sucede en Egipto, no porque conozca todo el contexto de ese pueblo con pirámides, sino porque hay dos cosas que deben aprenderse de lo que ocurre: 1) Se necesitan 30 años de dictadura para ser terminantes con el movimiento social 2) Se puede disminuir la cantidad de años y el término a lo siguiente: Se necesita un mal gobierno para exigir con la democracia forzada la voluntad del pueblo.
Luego pienso que la respuesta que recibe la petición generalizada del pueblo se resume a nuestra linda expresión: Atole con el dedo. Las manifestaciones reciben balas, gas lacrimógeno y la promesa de una reforma paulatina. Entonces los 30 años explican que no se detengan, que no se paren ante la agresión y para el resto del mundo se queda viendo como en estos momentos alguien pugna por otra forma de vida, nosotros, mundo, admiramos la lucha social pero somos incapaces de formar parte de una queja común ante nuestra propia realidad.
¿La humanidad sale a relucir cuando hay muertos de por medio?

lunes, 24 de enero de 2011

Episodio de enfermedad

He salido temprano y eso ha resultado en esto, en tanto estos horarios no me corresponden he sido atacado por una repentina fiebre y dolores corporales que me aquejan. Es lamentable, al haberme expuesto tan pronto a los efectos del sol de medio día se ha desequilibrado mi termostato y por efecto de las faltas de sueño he contraído esta curiosa enfermedad que me acosa, por cuestiones de simplicidad la llamaré resfriado, pero advierto que no se puede asegurar que esto es cierto, podría estarme enfrentando, justo en estos momentos, a una dolencia extraña que podría terminar con la raza humana como la conocemos. En estos momentos de duda me recuesto en mi cama y en una completa concentración de mis sentidos me dedico a ver la televisión. Caray, una película de Goya que va mejorando de a ratos y que tiene por eje la violencia católica de una época turbulenta de España que se mezcla con los absurdos del poder a lo que se suma mi fiebre, progresiva e incómoda que se le armoniza a las historias de torturas.
Sucede que me distraigo en las bellezas estéticas del cuerpo de Natalie Portman cubiertas de suciedad y rezando con un padre que se declara mono en un papel. Es increíble lo terrible del poder de la escritura. Estas declaraciones que yo sostengo ahora pueden representar la perdición de mi alma ante los terribles y poco cuerdos comentarios que pudo tener el atrevimiento de desarrollar.
Ahora hay una escena de guerra en la que la violencia se sustenta, como siempre lo ha hecho, en los ideales de libertad e igualdad que siempre ha destacado los argumentos de los movimientos bélicos y no reclamo porque mi juicio histórico siempre ha tenido una sensatez boba de entender que todo acto bélico termina por chingarse ante todo a aquel que debe sustentar y apuntar un arma. Es el destino, un fúsil no sólo hiere al que recibe su producto, también a quien lo promueve, a quien lo carga y a quien le da el motor económico. La guerra no se hace sin comida.
Ahora en la película aparecen putas. Es una película de matices, completa, sin duda. Rapto de mujeres, dilemas políticos, mujeres locas, pintores sordos y una serie de cuestiones que me hacen pensar en la cantidad de sobresaltos que puede tener una vida. ¿Quién lo diría? España se hace decir un prostíbulo. Una locura de vueltas, intrigas y pensar que todo eso es parte de la historia, es increíble como todo se hace fílmico y dramático detrás de una pantallas (aunque no esté detrás, sino adentro o algo similar). Otro rapto de mujeres, la guerra y su afán de mantener a los hombres aislados sólo llevan a la búsqueda constante y natural de un... ahora que los clérigos regresan al poder... Las cosas que se ven en televisión. Ahora resulta que Inglaterra restituye los poderes católicos. ¿Quién lo diría?
Aumento de temperatura súbita y un curioso reencuentro de una familia. Goya al fondo dibuja y yo escribo y veo una España que habla inglés.

lunes, 17 de enero de 2011

Hallazgo

Me encontré esto en mis vueltas por la red, me pareció curioso, así que lo reproduzco. Lamentablemente perdí el link, pero bueno, lo tarado y lo previsor hacen una combinación extraña.


Llegó papá

Las calles de República Dominicana revelan un horizonte político peligroso, no tanto por los candidatos; pienso más en lo que está detrás de las campañas, principalmente la de Hipólito Mejía. Una foto de su rostro oval, donde no se ve la cáscara, intenta reflejar a un hombre seguro y poderoso que aspira a ejercer el mando de forma paternal. ¿Qué debe entenderse de esto? Me vienen varias asociaciones a la cabeza, la primera se refiere al positivismo y la idea de que el pueblo, irresponsable e inmaduro, necesita de una autoridad paternal que cuide y vele por él, lo que también es un arrebato de la libertad social con miras al crecimiento, de forma que acabando este proceso el pueblo será capaz de tomar sus propias decisiones. Siempre con la aspiración utópica de una mejora.

De aquí mis ideas se derivan a reflexionar qué tan certera puede ser la frase terrible: Cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Será que República Dominicana pide por un gobierno como este, que contrario a lo que los optimistas pueden llegar a pensar, el país no es capaz de manifestarse crítico ante lo que esas dos palabras le proponen: Ciudadano dominicano, permítame gobernarlo que usted no sabe ni dónde está parado. La idea de Estado que se propone se asemeja al autoritarismo dictatorial, o acaso no es la idea que rige esa figura temeraria que reinó en toda América Latina, me pregunto sin preguntar. Pienso en Trujillo y sus arrebatos violentos que todavía sobreviven en la memoria del pueblo, si bien el ex presidente Mejía no se manifestó de esa forma durante su mandato no soy capaz de olvidar el tipo de autoridad monológica que ejercía.

Reviso fotos de campaña y aparecen rostros eufóricos de personas alzando pancartas. Casi con un fervor y fanatismo religioso el pueblo es capaz de seguirlo por lo coloquial de proposición, porque eso también está ahí, la salvación implícita del macho alfa que ha vuelve al poder ejecutivo. ¡Alégrate Quisqueya, estás salvada! Que si la calle está dura te mandan a la acera. El ciudadano pensante está en un desasosiego terrible, si por un lado una de las campañas políticas le hace el ofrecimiento de hacerse infante, por el otro darle continuidad al gobierno actual y arriesgarse a continuar en la misma situación tampoco parece viable.

El mensaje que Danilo da al pueblo dominicano ­­–Lo mejor para todos– no es muy claro y tampoco reconforta si se indaga sólo un poco, la vaguedad de su propuesta me deja receloso. ¿Será este hombre capaz de vislumbrar qué es lo mejor? Sus promesas de campaña deberán suplir esos espacios vacíos, porque si bien la práctica de su posible gobierno dejará con la insatisfacción típica de la retórica, al menos permitirá entender a quién está dirigido el ‘mejor’ y el ‘todos’ de su lema de campaña. La experiencia propone que se siga con la línea de trabajo de Leonel, ergo las dudas respecto a los objetivos del candidato quedan claras y el miedo deriva de estas reflexiones.

Creo que la situación actual de este país pone en duda el sistema democrático, porque no se plantean opciones que respondan al verdadero sentir del pueblo y tampoco existen medios para plantearlo, es además increíble que incluso si la abstención llega a ser mayoritaria el sistema no sea capaz de reflexionar y anularse a sí mismo. ¿En qué momento las instituciones vencen la realidad? Simple, cuando la vida se le niega en su cauce natural y éstas, siempre inmutables, persiguen y criminalizan toda posible desviación de la traza que se plantea para un orden lógico y armónico de algo que ya no parece tan razonable. Si el pueblo fuese buey el látigo le vendría bien.


Augusto Pérez

sábado, 4 de diciembre de 2010

Mandato

Recuerdo ahora, claramente. No debe respetarse ninguna escritura, se debe empezar siempre por faltarle el respeto a la escritura propia. Mi escritura me la pela.

Confesión de un vago

No he hecho nada de lo que debería hacer, no lo digo con culpa, sino con pereza y un bostezo muy largo. Escribir aquí, ahora lo veo, sería una suerte de redención y yo que no busco absolverme entonces abandono la serie de divagaciones que habrían de qué, ¿consolarme? Bostezo.