Puedo escribir, juntar letras con letras y hacer que tengan sentido, no coherente, pero el suficiente para que un otro me entienda. ¿Cómo daré con ese otro? ¿Cómo encontrar a quien me lea? Aunque en realidad ese lector existe y el destino nos ha unido irreductiblemente, él me leerá y de esa forma seré reconocido por un universo de lectores eternos, el destino me llevará a un lector redentor que me permitirá ser entendido por la eternidad...
Bazinga!
jajajajajajaja
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