En estos días he leído poco, cosa que no me preocupa porque la vida no se mide en páginas. Las vacaciones ya se van a acabar y me dan ganas de hacerme enredadera para no tener ni siquiera la preocupación de mantenerme erguido. La idea de pensar me cansa. Hoy el cielo está nublado y las luces blancas del sol que se filtran por huecos pequeños me adormecen, va a llover y se me antoja meterme a la cama como si estuviera enfermo. Quizá estoy enfermo, enfermo del alma o tengo hoy alguna deficiencia hormonal que me hace querer ver el día pasar.
Quizá hoy me ponga a leer con la idea divertida en la cabeza de no querer hacer nada.
Bostezo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario