lunes, 16 de noviembre de 2009

Autoretrato

Un chico al sol tiene rastas que hacen sombra sobre su rostro. Las sombras se confunden y de momento también se duplican, tienen una silueta de tinta. En una locura de luces y sombras aquel muchacho tiene por pelo una hidra.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Huidor

Dicen que venía cargando penas de lejos, muy lejos. Yo hablé con él y las voces eran ciertas, así se hacía más desgraciado. Por su cara no podía olvidarse del pasado. Dicen los que vieron el cuerpo que se había desfigurado. Fui a verlo. Las confidencias unen como sombras. Exagaraban. De algo no se habían dado cuenta, por los besos de las piedras olvidó las viejas penas. Ahora siempre tendrá una sonrisa de dientes amarillos. Su tumba no está en el camposanto.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Abú.

A veces hay que permitir desatinos académicos, así se evitan los desatinos empíricos.

domingo, 25 de octubre de 2009

Goro goro

Estoy intentado hacer una tarea, pero no puedo, mis ideas no quieren conectarse entre ellas, así que intento domesticarlas un poco aquí. Dejarlas pendejear un poco para ver si dejan de pendejear la tarea. Si esto no funciona terminaré entregando lo que salga, seguro el maestro pensará que lo pendejeo con mi pendejada, qué más da.
Hoy las nubes han estado por todos lados, han acosado al cielo como si quisieran besarlo. Pero las nubes no tienen labios, sólo tienen la intención, por eso son tantas, porque la intención es grande, como de amor o sexo, que a veces son lo mismo, pero raramente.
Llovió, ayer también. Yo que estoy enfermo lo vi como una advertencia, una amenaza: Si sales te hago toser. Me quedé en casa, no porque no quiera toser, sino porque la fiebre de 39 durante todo el día me deja muy cansado como para salir y darle razones para aumentar me parece idiota. La lluvia ganó esta vez, la muy perra.
Creo que quiero un fin de semana a ritmo de punk.

Reflexión de lectura

Werther es medio pendejo.

sábado, 24 de octubre de 2009

Crónicas de una gripota

Amanecí enfermo el viernes a las 9 de la mañana, decidí entonces que no debería salir de casa suponiendo que la enfermedad sería de aquellas que al dormir lo hace todo nítido y extravagante, casi monstruoso, aunque desde la última enfermedad he podido controlar el efecto y el caos interior obedece a un orden, que no es lógico pero sí un orden.
Robert Louis Stevenson escribió Dr. Jeckyll and Mr. Hyde después de una fiebre casi alucinógena. La historia nació de un mal sueño, porque he descubierto que no todos los sueños en la enfermedad son malos. El problema es que la experiencia se ha visto un tanto detenida a partir del uso de medicamento, creo que nadie consideró que una fiebre de 39 por espacios alargados de tiempo, como todo el día, era algo sano. Aunque yo todavía no me quejaba, no suelo quejarme, sólo dolerme, que son cosas muy distintas.
Me ha dado por ver películas y mucha televisión, hace mucho que no me dedicaba a invertir tiempo frente al televisor. El único problema que tengo con esta actividad es que mis ojos se cansan, empiezan a hervir y recurren a las lágrimas para refrescarse. La fiebre me limita el sentido de la visión exterior, para que al cerrar los ojos tenga acceso más claro a la visión interna. ¿Qué veo? Cuando sueño veo algo que dormido puedo entender y describir, pero que despierto sólo deja una resaca. En los sueños de esta enfermedad hay algo acerca de una biblioteca gigante donde los libros aparecen con el deseo y miles de personas estamos vagando por sus pasillos que no son pasillos y discutimos ideas y todas tienen sentido.
El cuerpo se siente distinto. Como si los músculos hubiesen tomado otra posición, otra consistencia. Podría decir que se siente como de plastilina, pero la plastilina debería alejarnos de la idea del dolor, acercarnos más al juego y las sonrisas. Cuando muevo los músculos tomo conciencia de la existencia de mi cuerpo, por medio de algo como el dolor, pero ya no sé si es dolor, empiezo a acostumbrarme.
Veo pasar el día a mi alrededor pero no formo parte de él o él de mí. La enfermedad me ha regresado a mi mendo interior, lo que temo de esto es ser incapaz de regresar al mundo exterior o de guardarme en la soledad. En realidad no lo temo por mí, sino por lo que eso puede representar en tanto la interacción social, presiento que el mundo que he construído me extrañaría. Yo lo he extrañado, pero existe un gran deleite en la inmensidad del cielo cuando estás solo. ¡Achú!

sábado, 17 de octubre de 2009

3

A veces el cielo toma unos colores insólitos. Dicen que es azul pero mienten, es rosado, es naranja, es gris, es blanco, es negro, es amarillo, es morado, es triste, es alto, es alegre, es azul. El cielo es cielo a fin de cuentas. La mayor parte de la gente no lo voltea a ver, están muy acostumbrados a él. El día en el que se vaya no van a saber qué hacer.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

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Las ventanas también se derriten.

Giro del cuello a la derecha

Una ventana que da a un edificio.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Sensaciones de un sábado tardío

A las 6 el pasado volvió a mí. Sensorialmente estaba observando República Dominicana con la intuición de estar en domingo. La música ayudaba, no recuerdo qué era, pero era suave, como la música de la 91.3 fm. Me sentí falso estando aquí y esbocé el paisaje del malecón de Santo Domingo desde mi niñez, mi juventud y mi ahora, en una mezcla de tiempos que ni siquiera el jazz sería capaz de entender.
Hoy por un momento he extrañado la playa, el calor, la lluvia del Caribe y la sensación de estar en mi hogar. Cosa extraña porque no me concibo con una idea de hogar estable, sino siempre en movimiento, la idea de hogar cambia con mi deseo de estar en mi otra parte por lo que ello ofrece, descanso. Lo que no significa que no pueda descansar aquí, sino que el descanso de allá es lo que saboreo ahora. Estar tirado viendo la lluvia caerse con alegría e ímpetu del cielo, sentir calor, la brisa húmeda y fresca, junto a todo eso una inmensa alegría de no hacer nada.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

En medio de la somnolencia.

Sumergido y agotado. Esa es la curiosa sensación de sueño que me rodea y hoy no quiero dormir porque parece que un ave de mal agüero se posó en mi cabeza, si durmiera con ella encima terminaría por picotearme los sueños y las ideas de forma que no podría levantarme mañana sin maldecir. La sensación de sumergido se explica por cierta sensación de peso de mi cuerpo, me pesa desde abajo y desde arriba, por los lados, por dentro; es como si estuviera a mitad del oceáno. Agotado... el cansancio hace que el movimiento sea un esfuerzo no sólo físico sino de la voluntad, la sensación que tengo de mi cuerpo se acentúa ante el peso de una metafísica que no es mía pero que se ha abalanzado sobre mí, así debe sentirse una pelota ponchada sobre la cuál se para un gordo. Espero un pedazo de sonrisa que venga a rescatarme.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Nocturnidades

Pienso en qué escribir por el hecho de tener la capacidad de hacerlo. Mientras pienso mis ojos somnolientos se dedican a ver el cursor de escritura, incluso borro para verlo retroceder y comerse mis palabras, una y otra vez. Me divierte, con todo y la imposibilidad de recuperar palabras, se me olvidan y borro 'olvidan' para ver si apagando el concepto puedo recuperar esos espacios de memoria que quizá valgan la pena, aunque reducido a la escritura los recuerdos sólo son palabras, de forma que siendo yo capaz de escribir puedo inventarme mi memoria. Es hora de dormir. El cursor sigue parpadeando y me dan ganas de morderlo cada vez que aparece.

domingo, 30 de agosto de 2009

Cielo del 30 de Agosto del 2009

Hay cielos que me hacen sentir feliz de mi existencia, que me llenan de su visualidad con sus nubes policrómaticas. Hoy el aire tomó presencia por medio de la luz, cerca de las cinco de la tarde fueron tonos amarillos, cerca de las siete, conforme el sol se escondía en el escote del horizonte, la atmósfera se fue haciendo azul hasta poco a poco lograr ser noche.
Lo que me deja satisfecho de ver el cielo es dejarme impresionar por él, porque bien puedo ignorarlo y dejarlo pasar de lado como a una mujer hermosa en la calle, sin contemplarla ni hablarle, pero en su lugar dejo que me trage, lo que siguiendo la comparación sería como después de no quitarle los ojos de encima a la rurru que pasa, le diese una nalgada sonora y bien dada.
En esta noche los grillos sonorizan al viento, es eso o me estoy quedando dormido.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Reflexiones de lectura

Emma Bovary es una perra.

domingo, 23 de agosto de 2009

Fragmento de un domingo

Se ha ido desarrollando en mí una extraña necesidad de no hacer nada, de escuchar el día pasar sin tener que vivirlo, sólo contemplarlo tal y como él quiera ser. Para la siguiente semana tengo que leer dos novelas y hacer una exposición, no logro sacarme la idea de la cabeza y tampoco consigo ponerme hacer algo. En realidad no es la gran cosa, pero me siento anclado con el plano de la acción, si Pessoa pudiera escucharme me entendería.
Preparé una comida como para cuatro personas y comí solo. Haciéndome eco en la música y la contemplación del cielo por la ventana. Quizás la comida se enfríe y nadie se la coma, pero mira a las nubes aposentadas en el cielo, a ellas no les importa y por eso son hermosas. Lo que me recuerda que alguno de estos días tendré que escribir mi queja a aquella expresión: "Todos los hombres son iguales"; no me interesa defender al hombre, lo que me irrita es el pedestal desde donde está dicha. Siempre he dicho que los hombres son pendejos y las mujeres son unas perras, si el hombre no fuera un pendejo el amor no podría existir. Algún día la liberación masculina será una realidad.
Me gustaría saber qué se dicen las nubes, seguramente planean el clima lluvioso de la tarde y lo soltaran justo cuando un señor trajeado salga de su casa, para reírse un poco.
La contemplación de la vida es uno de los grandes placeres encerrados en el ocio.
Hay tanta luz en el aire que el día se ve blanco.

domingo, 16 de agosto de 2009

El arte

Nota del 2 de Mayo del 2009 a las 00:18

El arte es la palabra que se refiere a una actividad humana que se considera importante, por tanto se le dota de sentido a sus aspectos y se le reverencía como algo ajeno a la humanidad o algo perfecto hecho por el hombre.

Ocaso

Durante el atardecer, el sol le cae al mundo como un cálido beso de despedida.

martes, 11 de agosto de 2009

Fichiiiiiiuuuuuuu.....

El viento es un grupo de personas lo demasiado veloces como para que podamos verlas.

domingo, 9 de agosto de 2009

Buuuu

Hubiera deseado que las vacaciones se extendieran para no tener que volver al mundo de rutinas y horarios, a los trámites y las habladurías. Pero el día se acaba y mañana empiezan clases, el esfuerzo que eso representa en realidad no es mucho, pero hoy en esta noche lo contemplo como un esfuerzo sobrehumano donde mi alma terminará rota en pedazos. Quizá sea porque mi alma está rota que quiero suspenderme en el limbo de un día infinito. ¿Dónde están las nubes que me hacen olvidarme de mí mismo? Quiero olvidarme de mí olvidándolo todo. En estas horas ando de nena.

Análisis horoscopal del domingo 9 de Agosto.

Sagitario:
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"Tu naturaleza y gran corazón no te permite el desconectarte de los problemas ajenos , pero debes de hacer el esfuerzo de ver que cada quien debe de aprender su misión en la vida, que debemos caernos para así aprender y no cometer los mismos errores." La misericordia para con el otro nos jode la vida, pregúntenle a Níche. A veces hay que aprender a despreocuparse por el otro, el caos ajeno puede afectarnos demasiado sin que nos demos cuenta. Un gran corazón es una carga para existir.
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"Por el lado del amor, puede que haya algún conflicto en la familia de tu pareja [...]" ¡¡YO NO TENGO PAREJA!!
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"[...] la recomendación es mantenerte en tu centro y dejar que las cosas fluyan" Mantenerme en mi centro... eso es una indicación clara de desarrollo de introvertismo inmediato, por lo que sí me ven más indiferente es porque estoy en mi centro dejando las cosas fluir con toda la indiferencia de la que la posmodernidad pueda dotarme.
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"La suerte está de tu lado" Hoy jugué Texas y perdí.

sábado, 8 de agosto de 2009

Desasosiego

Como desearía que el libro no acabara. He hecho de él un compañero del que no me quiero separar porque el camino que iniciamos todavía no acaba y puede que no acabe nunca, por lo mismo el libro se acabo, quizá con él se acabe mi desasosiego. Son curiosas las ironías de la vida, con su lectura encontré sosiego y tranquilidad.
Ahora habré de crear todo lo que necesito dentro de mi, hacer míos los objetos que necesitan mis sensaciones para huir del caos y forjarme a mí mismo en un desapego de la realidad. Le declaro la guerra a la realidad por medio de la ficción y no me importa ganarla, simplemente demostrarle que mi vida es mía y no suya, al menos por cinco minutos.

Registros de la Pucha Asesina

El pasado miércoles 5 de Agosto del 2009 viajando en el tren ligero camino a la casa de Offset, vi a un señor viejo, tendría unos 65 o 70 años, cara arrugada a manera de bull dog y usaba lentes anchos para poder ver. Este hombre, que podría llamarse desde Armenticio hasta Babuchas, es el registro viviente de la existencia de la Pucha Asesina.
Cuando puso su mano derecha en uno de los tubos para monos para asegurarse su posición vertical con respecto al piso vi la prueba feaciente de la existencia de uno de los grandes mitos que el rock nacional se ha encargado de difundir. Este hombre había perdido las últimas dos falanges de los dedos anular y medio, que como todo persona versada sabe son usados en los inicios de las artes amatorias. Después de darle vueltas en mi cabeza supuse que estaba ante una prueba viviente de un fenómeno de la imaginación urbana. Me decidí a seguirlo olvidando a una chica andrógina que estaba a mi derecha.
En el camino hasta Taxqueña estuve observando descaradamente sus dedos, unos muñones gordos y un anillo dorado de alguna boda. Fue mi mirada tan clara e inquisitiva que terminé por hacer sentir incómodo al viejo, lo sé porque volteaba a verme con el ceño fruncido. Los pequeños no dedos indicaban por el grado de cicatrización que la herida debió hacerse mucho tiempo atrás, como mínimo unos veinte años, aunque sospecho que debieron ser unos cuarenticinco y que fue con un veterinario a hacerse cargo de la herida porque no podía pagar un doctor.
En eso estaba pensando cuando el señor que seguro iba a Taxqueña y estaba harto de mi mirada clavada en su mano se bajó en Las torres sin darme tiempo a seguirlo, estaba yo absorto en la recreación de la escena porque quizá el que había huído de mí había sido el primero en encontrar a aquella mujer de la pucha asesina.
Lo imagino de unos veinte, con una chiquilla de diecisite, nervioso y jugando al macho en un cuarto rentado a una señora mocha y amargada. Él le dice que se acueste y ella obedeciéndelo se tira ya sin zapatos en una cama incómoda. Le quita la falda del uniforme escolar. Ve de reojo al vello abultar la ropa interior y haciéndosele la boca agua moja sus dedos como en las películas porno y los desliza hasta sentir el calor de la entrepierna. Imagino su emoción al estar ahí, introduciendo sus dedos poco a poco, quizá sintió que apretaba un poco, que después se ensanchaba hasta que algo como de acero le amputaba la ambición de entrar. Debieron ambos de haber gritado, la sangre cubriendo las sábanas y abandonando al mito con sus falanges dentro se lanzó a la calle con el terror en sus ojos.

miércoles, 5 de agosto de 2009

La la la la la

Esperando a que llegue alguien de la compañía de luz el tiempo parece ser más denso, por lo mismo el sopor del día se hace presente, podría estar sentado en una silla sin hacer nada más que ver el techo o distraerme con las ventanas. Al ver las ventanas quisiera que estuviesen sucias.

martes, 4 de agosto de 2009

Hueva.

En estos días he leído poco, cosa que no me preocupa porque la vida no se mide en páginas. Las vacaciones ya se van a acabar y me dan ganas de hacerme enredadera para no tener ni siquiera la preocupación de mantenerme erguido. La idea de pensar me cansa. Hoy el cielo está nublado y las luces blancas del sol que se filtran por huecos pequeños me adormecen, va a llover y se me antoja meterme a la cama como si estuviera enfermo. Quizá estoy enfermo, enfermo del alma o tengo hoy alguna deficiencia hormonal que me hace querer ver el día pasar.

Quizá hoy me ponga a leer con la idea divertida en la cabeza de no querer hacer nada.

Bostezo.